martes, 2 de mayo de 2023

DIANASTIA

 Los detalles son destellos

Al rededor de nuestro día a día solemos ser personas que gracias nuestra rutina vivimos de una manera atareada y completamente egoísta con nuestro entorno especificando a la naturaleza y sus microecosistemas, pero entonces, ¿qué es un microecosistema? un microecosistema es un sistema que está formado por un conjunto de organismos, el medio ambiente físico en el que viven (hábitat) y las relaciones tanto bióticas como abióticas, que se establecen entre ellos. Existen en espacios muy reducidos, que pueden ser de apenas unos centímetros. Por lo general, los elementos que los componen suelen ser muy pequeños, incluso microscópicos, y requieren de unas condiciones muy específicas para que puedan existir.

Al igual que nosotros, podríamos decir que hay diversas “sociedades” de la naturaleza, tal es el caso desde un pequeño charco en donde viven ciertas bacterias y microrganismos, lagunas, pantanos, aguas estancadas, un cultivo en un laboratorio o un huerto personalizado. Podemos notar que no se necesita de mucho para lograr crear nuestro propio microecosistema. A veces, en lo pequeño se encuentra lo más magnifico. En esta ocasión, quisimos sembrar nuestra pequeña y futura planta. En el lugar, ya se encuentran diversas flores y especies, sin embargo, nos decidimos por el hueso del mamey.

En la búsqueda del proyecto comía un mamey y me preguntaba qué es lo que podría plantar, estaba a punto de tirar el hueso cuando me convenció plantarlo. Estaba confiada en que florecería pronto, error. Me puse a investigar acerca de él, sus características y lo que me interesaba, su cosecha. Descubrí que tardaban de seis a ocho años solo en florecer y se tardan aproximadamente dos meses en brotar la semilla.

Después de leer esto me creí realmente ignorante por creer que pasado mañana tendría mi árbol de mamey, pero entonces mi abuelito me hablo y dijo que esa era la maravilla de la naturaleza, la paciencia. Yo ya había tenido cierta experiencia con las plantas, pero eran plantas que había “rescatado” y que les había cuidado para que no murieran y volvieran a floreces, más nunca fue una planta desde sus inicios. Me hizo reflexionar acerca de y que le tuviera confianza. Fue entonces que la plante y con todo el cuidado del mundo comencé a cuidarla y a regarla. También ahí encontré comentarios de gente que buscaba plantar su propio árbol de mamey y se sentía como un reto que teníamos como comunidad, la comunidad de los mamayeros.

Reporte 1 (PRIMERA SEMANA)

Siguiendo las recomendaciones de los videos de YouTube debían ser plantados. Iniciábamos envolviendo el hueso en una servilleta de papel para humedecerlo un poco y meterlo a un tóper en temperatura ambiente, la recomendación fue ponerle poca agua cada dos a tres días y mantenerlo en temperatura arriba de los 15 grados.



 Reporte 2 (SEGUNDA SEMANA)

Notamos como levemente se iba abriendo y comenzaba a salirle una pequeña raíz, también tenía manchas oscuras que eran hongos, en el video nos dijeron que era normal y que lo mantuviéramos cambiándole el papel y el lugar. También la semilla se tornó completamente rosa.



Reporte 3 (TERCERA SEMANA)

De la semilla creció una raíz bastante decente, no tan grande y de color claro.  Ahora toca esperar un poco más, tal vez unas dos semanas más para que la raíz creciera aún más y poder plantarla en una maceta.



Reporte 4 (CUARTA SEMANA)

Decidí plantarla y aunque se le quebró una raíz de la punta un poco, se ha mantenido y eso me alegro bastante.



Como conclusión, quisiera decir que me pareció fascinante el mundo y el ambiente de la naturaleza más de cerca, que lo pequeño puede ser gigante y que lo que te comes en minutos tardo meses en crecer. Tal vez todos deberíamos pasar por esa aventura de crear tu propio ecosistema, tenerle paciencia, fe, esperanza y esforzarte porque ningún hongo le caiga a tu planta. Es increíble como puede ser todo gran detallado y minucioso, como los detalles parecen insignificantes, pero lo son todo. A veces jugamos a ser Dios y creemos que la naturaleza no nos podría hacer nunca nada y nos sentimos superiores porque podemos pisar una hormiga, una abeja o patear a un perro. Consideramos que muchas veces no sienten y que son inferiores e insignificantes. No es así, sabemos que la naturaleza también nos puede matar y que muchas veces solo reclama el lugar que desde un inicio le pertenecía y si nos ponemos a reflexionar nosotros somos los que estorbamos aquí, todos ellos podrían sobrevivir sin nosotros, pero ¿nosotros podríamos sobrevivir sin ellos? Dudo bastante que podamos siquiera poder mantener una vida decente sin lo que nos ofrece la naturaleza.

Agradezco el valor de la paciencia y la enseñanza del crecer a tu ritmo.


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